Si vive en un hogar típico, probablemente tenga un teléfono inteligente, una computadora portátil, un televisor inteligente y tal vez una consola de juegos, todos conectados a Internet al mismo tiempo. Todos estos dispositivos comparten una única dirección IP pública proporcionada por su ISP. Entonces, cuando carga un video en su teléfono, ¿cómo sabe el enrutador que debe enviar el video a su teléfono y no a su televisor inteligente?
La magia detrás de esto es un proceso llamado Traducción de direcciones de red (NAT).
Direcciones IP privadas versus públicas
Su enrutador crea una red local privada dentro de su casa. Asigna una dirección IP privada (generalmente comenzando con 192.168... o 10.0...) a cada dispositivo conectado a Wi-Fi. Sin embargo, estas direcciones privadas no se pueden enrutar en la Internet pública.
El papel de NAT
Cuando tocas un enlace de video en tu teléfono, tu teléfono envía una solicitud al enrutador. El enrutador mira la solicitud y hace algunas cosas:
- Registra la dirección IP privada de su teléfono en una tabla de traducción.
- Reemplaza la IP privada de su teléfono con la dirección IP pública del enrutador.
- Asigna un "número de puerto" único a la solicitud y la envía a Internet.
Para el servidor de vídeo, la solicitud parece provenir directamente del enrutador. El servidor envía los datos del video a la dirección IP pública del enrutador, etiquetada con ese número de puerto específico.
Entregando el paquete
Cuando los datos de video llegan a su casa, el enrutador verifica el número de puerto de los datos entrantes, mira su tabla de traducción y dice: "Ah, el puerto 55432 coincide con la solicitud realizada por el teléfono inteligente en la IP privada 192.168.1.5". Luego envía los datos a su teléfono.
Todo este proceso de traducción de direcciones y verificación de puertos ocurre en milisegundos para miles de paquetes por segundo, lo que garantiza que todos en la casa obtengan los datos correctos sin interferencias.
